Mostrando entradas con la etiqueta sentirse culpable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentirse culpable. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de julio de 2019

Respetando y entendiendo el proceso

Hay momentos en los que llegamos a sentirnos realmente huecos por dentro, vacíos emocional y sentimentalmente, lentamente comenzamos un proceso en el que la apatía, la melancolía o tristeza parece apoderarse de nosotros, está sensación puede llegar en cualquier momento, cuando eso ocurre la soledad, el desinterés y la apatía crecen de manera vertiginosa,   hasta el punto en que nada nos motiva, nada nos apasiona y comenzamos a llenarnos de cosas superfluas.
Así creamos un personaje que nos hace sentir diferente, maquillamos la realidad y los sentimientos, creamos  sensaciones equívocas para poder adaptarnos a este mundo cada vez más complejo y disparatado.
Hacemos ver que todo va bien, nos obligamos a seguir adelante y hasta por un breve espacio de tiempo llegamos a creer que sí, que sí estamos bien, que nada va a desviarnos de lo que deseamos.... Pero la vida es muy sabia y el universo siempre tiene un plan para nosotros, así que llega el momento que este personaje que hemos construido junto a una zona de confort comienza a  desmontarse, fracturando así las bases en las que se sostenía ese personaje con el que nos mostrábamos ante los demás.
Es cuando nos apartamos de quienes nos rodean para enfadarnos con nosotros mismos, lloramos y sentimos tan vacíos que nada ni nadie podrá venir a llenar, consolar y sanar nuestras heridas internas, sí, todo parece un horrible caos y mientras eso ocurre nos vamos dejando atrapar por un espiral que nos consume y aleja de la realidad, todo parece ir de mala manera, hasta que en medio de ese proceso entendemos que lo único que necesitamos es hacer las paces, recuperar la fe y la confianza en nosotros mismos, volver amarnos, valorarnos, respetarnos y al hacerlo comenzamos a trabajar en un hermoso proyecto, el de reconstruir, reforzar y crear las bases que desde el interior necesitamos para salir adelante llenos de optimismo y con unas ganas inmensas de dar o proyectar lo mejor de nosotros, allí entendemos que si no estamos bien no podremos estar bien con los demás, es cuando aceptamos que necesitamos reconocer, enfrentar, afrontar, asumir, corregir y así, sólo así poder avanzar, dejando atrás todo lo que nos hizo daño o apartó del camino correcto, ese con el que nos sentimos a gusto con nosotros y con la vida, puede que en este largo y amargo proceso nos desprendamos o dejemos atrás muchas cosas, pero todo pasa por algo y seguro que en el camino iremos encontrando un sinfín de oportunidades y posibilidades para alcanzar nuestros objetivos, todo cambia, todo fluctúa, tiene un principio o un final, lo único que es y debe ser para siempre es el amor propio, pues con el somos y seremos capaces de lograr todo cuanto soñamos y merecemos... Vamos a perdonarnos por no  ponernos en nuestro sitio, por no defendernos, valorarnos, respetarnos y amarnos como merecemos, luego  reconozcamos lo bueno y menos bueno que tenemos, para poder ser capaces de corregir errores y potenciar virtudes, así haremos que nuestras cualidades resalten y atraigan las herramientas necesarias para seguir trabajando en nosotros, siendo fuertes, valientes y capaces de enfrentarnos a todo y a todos los que pretendan alejarnos de la felicidad con la que soñamos, merecemos y vamos a tener.
Empieza ya... Cree en ti y trabaja duro hasta conseguirlo, luego comparte tus triunfos con aquellos que realmente te quieren y lo merecen.
Will "armonizate y vive"





lunes, 8 de junio de 2015

Decir NO, sin sentirse culpable


       Muchas veces llevamos una vida condicionada por las responsabilidades propias o ajenas, en este sentido nos colocamos en una línea en la que la prioridad es agradar o satisfacer las necesidades de los demás, de aquí parten muchos de los puntos que hacen que nuestra vida se vea mermada y en una gran parte guiada por la decepción, sin darnos cuenta vamos creando un circulo en el que vamos dejando que sean otro los que escriban o dirijan nuestra destino.

      No olvidemos que somos nosotros los que creamos y aceptamos desde allí hacemos o construimos nuestro día a día. Hay momentos en nuestra vida que debemos hacer una reflexión interna, para darnos cuenta que en muchas ocasiones nos acostumbramos a decir que si aunque eso nos genere problemas, molestias y robe parte de nuestro tiempo, no olvidemos que los favores continuados se convierten en obligación.

      Existen dos dichos o refranes de la cultura popular que dicen < No des el pescado cada día más  bien enseña a pescar> 

<Di siempre que sí y el día que digas que no, ese día olvidaran todas las veces que dijiste si para recordar simplemente la ves que dijiste no > Todo esto solo nos lleva a buscar una línea de equilibrio.



    Debemos ir soltando esas dependencias sin sentirnos culpable, entendamos que son muchas las personas que se van creando una línea o vinculo de absorción, esperando que sea nuestro trabajo el que le vaya solucionando su día a día, puede que nos pidan ayuda, observemos la situación y valoremos si están dispuesto a trabajar en eso que les perturba y si en realidad quieren formar parte de ese trabajo que deben realizar para resolver una situación. Muchas veces cuando algunas personas acuden a mí para que les ayude ante un problema o les aclare alguna duda lo primero que hago es escucharles prestando atención a todo lo que se me está planteando pero también presto atención al lenguaje corporal y sensitivo, una vez valoro la situación les pregunto ya sé que está pasando, sabemos el origen, ahora te pregunto sabes a dónde quiere llegar, Y que estás dispuesto hacer para cambiar o solucionar esto? Según la respuesta obtenida sabré si hay ganas de trabajar en ese cambio,  si solamente quiere desahogarse contándome su problema, o si solo espera que sea yo quien le diga que hacer y prácticamente hacerle el trabajo…


SE EL PROTAGONISTA DE TU HISTORIA, RECUERDA QUE ERES TU QUIEN LA ESCRIBE!

Seamos consiente de que vivimos en un entorno en el que debemos aprender a relacionarnos, vivir en armonía y equilibrio, pero no debemos confundir la lealtad con la sumisión, aprendamos que todos somos diferentes pero con el mismo derecho a ser felices, trabajemos desde nuestro interior, no olvidemos que nuestra vida no es más que parte del reflejo de nuestros pensamientos y que una mente positiva hará una vida positiva.

Todos tenemos buenos y malos momentos pero no podemos hacer que un mal momento nos haga un mal día, debemos ser optimistas, creer en nuestras posibilidades y no caer en la fantasía para no tener que enfrentarnos a las decepciones propias o externas, debemos concentrarnos en lo que somos capaces de hacer y dejar de preocuparnos por lo que va a suceder, vivamos nuestra vida y mantengámonos al margen de algunas situaciones  en las que nos podamos ver arrastrados hacia un abismo de negatividad.

Seamos optimistas, creamos en nosotros mismos, colaboremos con el entorno, cuidemos y valoremos lo que las personas pueden hacer por nosotros, soltemos de nuestra vida aquello que nos desgasta, nos produce malestar. Luchemos contra el miedo y comencemos a repartir o delegar en los demás el trabajo de cada quien, vaciemos nuestras cargas emocionales, y veremos cómo poco a poco la culpabilidad,  la angustia por agradar a los demás ya nos afectara de manera negativa.